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Alta Fidelidad

Straight Outta Compton de N.W.A: 32 años y nada ha cambiado

Todo sigue igual.

En medio del -actual- caos en USA; el grupo de activistas digitales Anonymous se adjudicó el hackeo a las radios del departamento de policía de Chicago, donde se reprodujo en loop: Fuck the police. Un himno que pasa de generación en generación creado por los insignes N.W.A (Niggas With Attitude) y pieza fundamental de su álbum debut: Straight Outta Compton (1988).

Seis afroamericanos con actitud y mensajes llenos de contenido social moldearon la historia del hip-hop para siempre a través de letras explícitas motivadas por sobre todas las cosas por la violencia policial y las muertes, en tiempos donde la epidemia del crack (1984-1990) devoraba todo a su alrededor en Los Ángeles, California.

Un estado que justamente se ha visto protagonista tras la serie de protestas nacidas de la muerte de George Floyd (46), ciudadano norteamericano de color que murió tras ser asfixiado por un paco culiao en Minnesota.

La manera en que N.W.A reflejó la locura de este mundo a través de crudas letras que iban de la mano con un sonido instrumental único, popularizó el Gangsta Rap que encuentra en los barrio bajos de Compton la materia prima para dar forma a un estilo con el que se marcaron precedentes.

Todo, gracias a un grupo de cabros quienes a pesar de las adversidades, fueron y siguen siendo la voz de los que no quieren conformarse con un sistema de mierda.

Todo parte siempre con la droga

El rol que tuvo la droga a fines de los ochentas en la violencia y pobreza en los barrios fue tremendo. El margen de ganancias de los estupefacientes es altamente lucrativo para los traficantes y, por qué no, para el gobierno.

Un kilo de cocaína colombiano llega a costar hasta 500 veces más cuando llega a tierras norteamericanas según el reporte desarrollado por la OEA: “El problema de las drogas en las Américas” y a pesar de ser un negocio millonario, a inicio de la década de los ochenta se requería de mayor rapidez a la hora de mover los ladrillos y obviamente abarcar más público que solo la «alta sociedad».

Con eso en mente, los traficantes idearon una «solución»: un nuevo paso en el proceso de manufactura en la cocaína terminó generando el “crack”, una roca altamente adictiva, hecha de residuos de coca y a solo un par de dólares la dosis. Así, las organizaciones de narcotráfico fueron adueñándose de las poblaciones a medida que la venta del crack se disparaba, pero ¿quién fue el que cambió el juego de la droga y prácticamente desató una epidemia por el crack?

No se sabe a ciencia cierta el creador ni el momento exacto de «inspiración», pero 1981 fue el año que vio nacer esta «coca barata» en lugares como Los Ángeles, San Diego, Houston y el Caribe. Ya en 1985, la locura por el crack en Estados Unidos era una realidad.

Tras el incremento de violencia entre grupos rivales ya establecidos en varias ciudades norteamericanas, la adicción, tráfico de armas y violencia en escalada generada por esta droga similar a la pasta base fue considerada como el problema número uno del país.

Así fue como durante la presidencia de Ronald Reagan se declaró la guerra contra las drogas (otra vez). “Just Say No” era el nombre de la campaña anti-drogas lanzada por la primera dama que buscaba alejar a los jóvenes de el consumo.

Nancy Reagan juró de guata que alejarse de la violencia sistemática del narcotráfico es tan fácil como decir que no, gracias Nancy.

Pero la implementación de “la guerra contra las drogas”, promulgada por Richard Nixon en 1971 y continuada por Reagan sin mayor éxito que aumentar la tasa de encarcelados tuvo un fin estratégico, político y económico para un grupo selecto de altos empresarios y diplomáticos que controlan los mercados de armas, el lavado de dinero y otros rubros en los que necesariamente desemboca el dinero de las drogas.

Es más, comprobado es el vínculo existente entre el movimiento anticomunista nicaragüense Contra y la administración Reagan quien incluso, llegó a apoyar al dictador panameño Manuel Noriega quien traficaba coca en USA. En fin, la hipocresía.

Así que tras toda esta espuria «batalla» se encontraba una política que solo dejó criminalización, segregación y violencia y afectó principalmente a la comunidad afroamericana por parte de instituciones gubernamentales y la prensa.

Straight outta Compton

Debido a la fiebre del crackCompton se volvió un condado violento, de hecho, en 1992 la tasa de homicidios alcanzaría su punto máximo en L.A en parte debido a los disturbios de Rodney King ocasión donde un jurado compuesto casi completamente por blancos absolvió a cuatro agentes de policía que aparecieron en grabaciones tomadas por un videoaficionado mientras propinaban una paliza al taxista negro Rodney King.

Así fue como en 1988, en medio de todo este paisaje de locura, surge N.WA y su osada postura a la hora de contar sus vivencias, influenciadas mayormente por el narcotráfico.

Grabado en menos de seis semanas , con un escaso presupuesto el disco, ahora fundacional, encuentra en las figuras de Andre “Dr. Dre” Young, O’shea “Ice Cube” Jackson y Eric “Eazy-E” Wright un sonido único que capitaliza todo su contexto social para dar forma a algo nunca antes visto en las letras compuestas casi todas por Ice Cube y MC Ren.

Dr. Dre grafica muy bien lo espontaneo de todo en una entrevista hecha por Kendrick Lamar para Billboard:

«Nos sabíamos ni mierda del negocio, eramos solo unos tipos creativos que se juntaron e hicieron algo asombroso. Pero una vez que empezamos a entender el negocio, nos dimos cuenta de toda la mierda que hay. Personalmente lo más difícil fue probablemente separarme de esta mierda y defenderme.«

«Nos sabíamos ni mierda del negocio, eramos solo unos tipos creativos que se juntaron e hicieron algo asombroso. Pero una vez que empezamos a entender el negocio, nos dimos cuenta de toda la mierda que hay. Personalmente lo más difícil fue probablemente separarme de esta mierda y defenderme.«

Andre “Dr. Dre” Young fue el productor de N.W.A y tuvo la visión al unir las piezas. Dre venía haciendo proyectos previos como la agrupación de música bailable “World Class Wreckin’ Cru”  llena de electro bailable con bases de hip hop vieja escuela, creada en 1980, junto a Dj Yella, otro futuro integrante de N.W.A

Por otro lado, Ice Cube, liricista innato; rapeaba en una agrupación llamada “CIA” y aportó con el vocabulario del gangsta rap, mientras que Eric “Eazy-E” Wright poseía las cualidades perfectas para un género obsesionado con la autenticidad. El rapero solía ser traficante e integrante de los Crips, pandilla archirival de los Bloods en Compton.  

Eric se unió a la pandilla durante la secundaria, donde comenzó a traficar marihuana, heroína, cocaína y por supuesto, crack.

Poco después se reclutaron dos cantantes más, MC Ren y The D.O.C, integrantes finales que sellaron el plantel definitivo del grupo de gangsta rap «más peligroso del planeta«.

Dinero, dinero, dinero

Eazy-E fue bueno para vender drogas y, también lo fue para vender discos. En 1986, con 22 años,  el rapero acumuló una fortuna de U$250.000 dólares tras lucrar con el tráfico de drogas, dinero con el que fundó su propia compañía discográfica llamada “Ruthless Records” junto a Jerry Heller, mánager de la agrupación.

Dos años después la discográfica lanza “Straight Outta Compton”, álbum debut de N.W.A, producido por Dr. Dre. El soundtrack de lo que nadie quería ver ni oír.

El grupo comenzó a encabezar las listas de popularidad, por lo que las radios tuvieron que ceder ante la popularidad de los cabros, eliminando la censura que hubo en un comienzo.

Varios de los temas trajeron consigo problemas con entidades gubernamentales de los Estados Unidos, tales como el FBI, sobre todo con ‘Fuck The Police’, tema que generó tanta polémica como identificación por parte de una juventud negra abusada y discriminada.

Conocida es la talla cuando el FBI mandó un comunicado a Ruthless Records haciéndoles saber su molestia ante una canción que según ellos incitaba a la violencia y al desacato de la ley. Incluso, la policía intervino directamente en uno de sus shows, advirtiéndoles que no tocaran el tema en aquella ocasión.

El momento causó tanto impacto, que es parte fundamental de la biopic “Straight Outta Compton” (2015) que adapta en gran parte la vida de N.W.A como agrupación.

La influencia de la calle

Muchos han etiquetado a N.W.A como una agrupación que incita a la violencia, al sexo, al uso de drogas, el odio a la policía entre otras cosas, pero finalmente fueron los primeros en describir realidades que se siguen dando en barrios como Compton y que paradojicamente, siguen tan vigentes como hace 30 años.

De hecho, en su época y como es de imaginar; fue despedazado por intelectuales y activistas negros, grupos feministas lo repudiaron por celebrar la cultura de la violación y el resto de américa vio en la placa de N.W.A la peor pesadilla de lo que puede ser la «américa negra».

No se trata de glorificar el pasado o suavizar su historia, sino más bien entender el contexto en el que este sonido único nace. Un álbum origen de un fenómeno que sigue calando hondo en las nuevas generaciones.

Es por eso que artistas, hijos de la locura del crack como Kendrick Lamar, el jazzista Kamasi Washington, entre otros talentos de Compton, poseen una gran facilidad para contar sus realidades de manera honesta. Sin ir más allá, estos dos músicos trabajon juntos en To Pimp a Butterfly (2015), álbum de Lamar que habla principalmente de lo que implica ser un hombre negro en norteamérica.

Eazy – E llegó a comentar en «Los niños de la calle no quieren predicar o enviar mensajes. Quieren con lo que puedan identificarse. Quieren escuchar la realidad de su situación, no los cuentos de hadas. No les importa si es feo; solo quieren la realidad «.

Lamentablemente, la dura vida en el ghetto y el odio hacia las minorías en USA no es algo exclusivo de la actualidad, esto viene desde tiempos de esclavitud, 400 años atrás aproximadamente, en medio de las plantaciones de un sur rural que brindó de riquezas al norte industrial a base de la explotación inhumana hacia el afrodescendiente.

Además, la segregación racial de las leyes Jim Crow (1876-1965) dieron cabida al odio al diferente. «Separados, pero iguales», decían los de la Corte Suprema en 1896. Leyes y comportamientos que en teoría se abolieron, pero en la práctica son pan de cada día en un país en donde el nacionalismo blanco prevalece hasta hoy con múltiples casos de violencia sin escrúpulos y cárceles inundadas en afroamericanos y latinos.

El mundo no necesita más héroes, simplemente necesita más gente que cuente su realidad. Y por supuesto, fuck the police.

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